LOS PENSAMIENTOS IRRACIONALES
Muchas de las veces que sentimos ansiedad u otras emociones
negativas es por cómo interpretamos lo que nos pasa o por las cosas que nos
decimos a nosotros mismos. Muchas de estas cosas no se ajustan a la realidad.
Por ejemplo: “yo nunca voy a ser capaz de conseguir esto”, “si está enfadado
será porque he hecho algo mal”, “si digo lo que pienso van a pensar de mí que
no tengo ni idea”, “todo lo hago mal”, “no valgo para nada”.
Si por ejemplo, saludo a alguien por la calle que no me
saluda puedo interpretar la situación de varias maneras. No me ha saludado
porque:
a)
La gente da asco, cada vez va más cada uno a lo
suyo, es idiota, la gente es muy mal educada…
b)
Soy invisible para los demás, no caigo bien, los
demás no me valoran, he debido de hacer algo mal…
c)
No se ha dado cuenta, va despistado, va pensando
en otra cosa, tiene tanta prisa que no se da cuenta…
En el primer caso las emociones que voy a sentir estarán más
relacionadas con la Ira o el Enfado, en el segundo caso puedo sentirme Triste,
Frustrado, Inseguro. Y en el tercer caso las emociones serán más neutras que no
me afectarán al estado de ánimo.
Por eso es muy importante darnos cuenta de cómo solemos
interpretar las situaciones en nuestra vida. El cómo solemos interpretar las
cosas es aprendido y está influenciado por cómo nos han enseñado a ver las
cosas, cómo nos han educado nuestros padres, nuestro temperamento o tendencias
con las que nacemos y también por las experiencias vividas.
Si hemos sufrido situaciones de rechazo solemos interpretar
algunas situaciones como si nos estuvieran rechazando. Si hemos vivido una
experiencia de peligro podemos sentir más miedo en más número de situaciones
que otras personas.
La buena noticia es que si esto ha sido aprendido, podemos
aprender poco a poco y con esfuerzo a interpretar las situaciones de otra
manera, de una forma más flexible o no tan distorsionada.
Podemos practicar con una tabla. Vemos un ejemplo:
Si me digo lo que aparece en la tabla es normal que me
sienta como en la columna C.
Te propongo que empieces a detectar esos pensamientos
irracionales que sueles tener y poco a poco vayas cuestionándotelos.
No tiene que darse una situación externa, por ejemplo, la
situación puede ser que te has acordado de algo del pasado. Bien, eso hace que
interpretes o te digas algo, por ejemplo “fue culpa mía lo que pasó”, “lo hago
todo mal”, “es algo vergonzoso o imperdonable”…
Hay que tener paciencia con este trabajo ya que no es fácil empezar a ver las cosas de otra manera, y aunque al principio parezca más forzado poco a poco estos pensamientos diferentes irán a pareciendo de forma más espontánea.
Este material terapéutico tiene como objetivo el que empecéis a observar vuestros propios pensamientos o manera de relacionaros con vosotros mismos.


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