EJERCICIOS DE RELAJACIÓN: RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA
La relajación es un estado
físico de profundo descanso que produce cambios en la respuesta emocional y
fisiológica al estrés o la ansiedad.
Las Técnicas de Relajación nos
sirven para conseguir:
§
Controlar
el propio nivel de activación.
§
Sensación de tranquilidad y autocontrol.
§
Nos da valor para enfrentarnos a los
problemas.
§
Reducción y control de las sensaciones
físicas de ansiedad.
§
Control de los movimientos (expresión facial y postural, tartamudeo,
tics)
Cuando nos relajamos:
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DISMINUYE
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AUMENTA
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El ritmo respiratorio
El ritmo cardiaco
La presión sanguínea
El consumo de oxígeno
El tono muscular
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Sensación subjetiva de relajación
Focalización y reorientación de la atención
Autocontrol percibido
Discriminación de respuestas fisiológicas y
capacidad para reducirlas
|
El entrenamiento en relajación:
§
Es fundamental el entrenamiento regular.
§
Produce resultados a medio – largo plazo. La
fase inicial es un aprendizaje.
§
Cuanto más se practica mejor se sentirá.
§ Además, debemos aprender a relajarnos en
cualquier sitio, en cualquier contexto de nuestra vida.
§
Se trata del entrenamiento de una habilidad
que, con la práctica, llega a automatizarse.
§ A diferencia de otras actividades placenteras
que “nos relajan”, pretende ser una herramienta útil para afrontar situaciones
que provocan ansiedad.
§
No implica inactividad ni somnolencia.
§
No se pierde el control, requiere que “se
deje que suceda”.
§
No nos quedaremos inactivos
Es muy importante la actitud en la relajación:
§
Todos somos capaces de relajarnos por muy
nerviosos que estemos.
§
Hay que saber que cuando estemos relajados nos
sentiremos muy bien porque tendremos el control de nuestro propio cuerpo.
§
Empezar a entrenar en lugares tranquilos y
relajados, con bajo nivel de ruidos y luz.
§
Eliminamos cualquier objetos que pueda
distraer (ropas ajustadas, reloj…)
Al igual que otras técnicas de relajación, la Respiración
pretende disminuir el nivel de activación fisiológica.
Objetivo: control voluntario de la respiración
para luego automatizar ese control de forma que se mantenga regular incluso en
situaciones problemáticas. Para su automatización es necesaria la práctica.
En
función de la profundidad de la inspiración hay tres tipos de respiración:
a)
Clavicular
(cuando se elevan nuestros hombros)
b)
Torácica
(cuando se eleva nuestro pecho)
c)
Abdominal
o Diafragmática (cuando se eleva nuestro abdomen)
El
entrenamiento es sencillo. Después puede aplicarse en cualquier situación.
Ejercicio de respiración
profunda
a)
Es
mejor empezar a practicar tumbados, eligiendo un momento del día y un lugar en
el que podamos estar tranquilos, después podremos hacerlo sin que se note
siquiera en cualquier lugar o momento.
b)
Para
ayudarnos podemos poner una mano en el pecho y otra justo debajo del ombligo.
Debemos tratar de poco a poco, con la práctica, hacer que al inspirar, se eleve
solo nuestro abdomen, aunque al principio es normal que se eleven otras partes
como el pecho.
c)
La
inspiración debe llevarse a cabo por la nariz, siempre preferible a la
respiración por la boca.
d)
Debe
seguir un ritmo lento, sin forzar la inspiración ni hacerla más rápida,
intentando respirar con la intensidad habitual.
e)
La
inspiración constituye la fase activa mientras que la espiración es pasiva, con
una pausa al final de la misma, hay unos segundos muy placenteros en los que el
cuerpo no me pide aún inspirar.
f)
Debes
concentrarte en las sensaciones corporales que experimentas durante los
ejercicios.
g)
Dirige
el aire en cada inspiración a la parte inferior de los pulmones. Debes notar
que se mueve la mano colocada sobre el vientre pero no la colocada sobre el
pecho.
h)
No
debemos hacer un ruido al inspirar o espirar mayor del que produce una
respiración normal.
Empezamos:
“Haz una inspiración
profunda, mantén el aire durante 5 segundos y entonces espira. Deja que el aire
fluya lentamente. Siente como la tensión sale del cuerpo mientras realizas la
exhalación. Haz una pausa hasta que tu cuerpo te pida la siguiente inspiración,
sin forzar”.
Repite este
procedimiento de 2 a 5 veces. Durante la fase de espiración puedes darte
instrucciones de “calma” o “relax”. Todo el procedimiento dura alrededor de un
minuto, por lo que puedes utilizarlo para conseguir rápidas reducciones en el
nivel de activación. Aunque si necesitas al principio para practicar, puedes
dedicarle más tiempo.
La
respiración, para ser útil, tiene que convertirse en un instrumento de fácil uso.
Por ello, deberás practicarla en situaciones cada vez más reales. Por ello poco
a poco pasará a practicar la respiración controlada, tanto estando de pie como caminando,
en situaciones no tranquilas (en lugares ruidosos por ejemplo). Finalmente, deberás practicarla en
aquellas situaciones en que experimente tensión física o emocional.
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