PSICOLOGÍA, AUTOESTIMA Y DESARROLLO PERSONAL

.
En muchos de los problemas que se ven en las consultas de los psicólogos hay una parte importante de falta de autoestima.
Si no estamos seguros de nosotros mismos las interpretaciones que hacemos de la realidad van a estar distorsionadas o nos van a afectar de manera muy diferente a una persona con alta autoestima. Por ejemplo, si pasamos por delante de un grupo en la calle y empiezan a reírse una persona con baja autoestima enseguida va a pensar que se ríen de ella y empezará a experimentar emociones muy negativas como frustración, enfado, ira o incluso, tristeza y más inseguridad. Se irá a casa reafirmándose en el tipo de pensamientos que suele tener sobre sí mismo (“claro, si es que se me ve que soy un patoso, feo, gordo…”, “alguien les ha contado algo de mí”, etc.). Una persona con alta autoestima y un buen concepto de sí mismo, ante la misma situación pensará de manera diferente (“qué bien se lo están pasando, si es que se está muy bien en la calle, voy a llamar a alguien para dar una vuelta”). La conducta resultante y las emociones son en cada caso muy diferentes como podemos ver.
Construir una buena autoestima debería de ser una de las tareas más importantes para nosotros porque en base a esto nuestra vida va a ser vivida de una manera u otra. ¿Y si es verdad que se reían de esas personas? Os podéis preguntar… una persona con alta autoestima interpreta de otra manera o le da igual o resuelve los conflictos que se presentan si es que algo le está incomodando, porque está seguro de que puede resolver los problemas que se le presenten.
En muchas ocasiones nuestra autoestima ha sido construida con experiencias que no han sido muy beneficiosas para nosotros, pero se trata de volver a aprender. Y lo que tenemos que tener claro es que podemos nacer con algunas características o incluso tendencias a ser de una manera u otra, pero siempre, hasta el día en que morimos, podemos seguir aprendiendo. Y lo principal es aprender a construir mi autoestima de nuevo, cuando esta no me está ayudando a vivir satisfactoriamente.
La ayuda de los psicólogos en estos casos es fundamental, ya que se puede detectar de qué manera estás construyendo esta autoestima y cómo debes “entrenar” para pensar de otra manera y, en consecuencia, actuar y sentirte de otra manera.
Igual que algunas personas dedican unos momentos de la semana a hacer deporte, leer, ver películas y distraerse, debemos encontrar otro momento en la semana para dedicarnos a nuestra autoestima, a detectar qué está fallando, cómo podemos sentirnos mejor, qué queremos cambiar en nuestras vidas y cómo hacerlo. Reflexionar sobre qué metemos en nuestro cerebro día a día y qué cosas nos decimos a nosotros mismos. La mayoría de las veces somos nuestros peores críticos.

Comentarios